Fecha
5 marzo 2023

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Renta fija y renta variable: oportunidades

Renta fija y renta variable: oportunidades

“Mar revuelto, ganancia de pescadores”

Este viejo refrán traducido al argot financiero significa que en momentos de extrema volatilidad es cuando se pueden encontrar las mejores oportunidades en el mercado.

En las siguientes líneas les quiero explicar por qué opino firmemente que nos encontramos en un momento muy favorable para la inversión, en contra de lo que piensan muchos fatalistas o como se les apoda en el mercado, “doomsters”.

Es fácil de entender que el inversor actual no comparta el mismo punto de vista. Llevamos 16 meses de mercado bajista donde solo hemos tenido pequeños repuntes a modo de alivio y todos los catalizadores a nivel global parecen no mejorar. Pero nuestro trabajo, es estudiar las condiciones en el entorno de inversión, especialmente el comportamiento de los inversores y comprender dónde se encuentra el mercado dentro del ciclo económico, alejándonos de todo lo que es ruido.

En este artículo, les quiero transmitir todas aquellas razones por las cuales ser optimistas y exponer todas aquellas oportunidades que veo en nuestros dos principales activos, la renta fija y la renta variable, y por supuesto sin perder de vista el entorno macroeconómico.

El despertar de la renta fija

Empecemos por la parte de renta fija. Como saben nuestros queridos co-inversores este activo es uno de los que más ha sufrido la actual crisis de inflación y la posterior subida de tipos. Hace apenas unos años la mayoría de bonos de alto rendimiento estaban ofreciendo TIRs del 3-4% e incluso algunos de ellos salían al mercado ofreciendo solo un 2%. Pero a día de hoy la cosa ha cambiado, estos bonos rinden alrededor del 8% y las tasas de default siguen siendo de las más bajas de la historia. Esto nos brinda grandes oportunidades en renta fija, donde tan solo aumentando un poco la duración y el riesgo de crédito podemos obtener una gran rentabilidad para inversores de perfil moderado.

Por otra parte, esperamos que la inflación se estabilice este 2023 y empiece una tendencia a la baja durante la segunda mitad de año, lo que provocaría una frenada en la escalada de tipos. La misma FED ya no habla de subidas, sino de sí estas van a continuar. No obstante, en ningún caso anticipamos recortes de los tipos. Esto implica que en los próximos años podrían obtenerse las mejores rentabilidades en renta fija y esto es una muy buena noticia para los inversores menos arriesgados.

Renta Variable en oferta

En un mercado alcista, cuando valoramos las empresas de las diferentes maneras que nos explica Miquel Cantenys en varios de sus artículos, podemos llegar a diferentes interpretaciones de si una empresa está cara o barata, ya que influyen múltiples aspectos. Muy diferente es cuando nos encontramos en un mercado bajista como el actual, donde, en mi opinión, se empiezan a ver cotizaciones de empresas muy infravaloradas. Como decía John Templeton, “cuando los mercados están en su punto máximo de pesimismo es momento de comprar”.

Si nos fijamos en la parte americana, podemos encontrar varios ejemplos donde sus múltiplos se encuentran más de un 20% por debajo de su media histórica, como es el caso de una de nuestras principales posiciones en cartera Alphabet (Google) e incluso algunas otras como Meta (Facebook) sus múltiples cotizan un 40% por debajo de la media de los últimos años. Ambas empresas las encontramos en uno de nuestros principales fondos, el Amundi Index S&P 500. Debemos destacar que la temporada de resultados empresariales ha salido mejor de lo esperado, en EEUU el 75% de las empresas cotizadas han batido estimaciones.

En Europa, tan solo si nos fijamos en la ratio precio/beneficio de la media del Stoxx 600 podemos ver que este cotiza con un descuento del 25% respecto su media. Destacamos, por ejemplo, Commerzbank una de las primeras posiciones del fondo Magallanes Value, que actualmente su PER cotiza con un descuento de más del 50% y sus otros ratios muy por debajo de su media histórica.

Todo esto me lleva a pensar que desde una visión global y con una perspectiva de medio y largo plazo es un muy buen momento para comprar compañías de calidad, a precios más que razonables. Empresas que han incrementado su inversión en innovación con el objetivo de reducir costes, sustituir productos, materiales o aquellos servicios menos afectados por la subida de los precios. Por eso, seguimos invirtiendo principalmente en fondos con compañías que apuestan especialmente por la digitalización y la tecnología, ya que creemos que será uno de los principales vientos de cola de la próxima década.

Entorno Macroeconómico

En primer lugar, la reapertura de China suscita esperanzas. Después de más de 3 años con cierres masivos y políticas Covid cero, China da un golpe de timón y espera tener una recuperación cíclica. Actualmente, la base de ahorro y la tasa de depósitos de China es muy importante y se cree que con la reapertura, una gran parte de este capital se destinará a bienes y servicios del propio país, lo que se espera que aumente los beneficios de las empresas durante los próximos 12 meses.

En consonancia, se espera que Asia en general tenga un muy buen comportamiento durante los próximos años debido a la gran reducción de costes que está experimentando el mercado.

En segundo lugar, estamos a las puertas de una revolución digital. Sin duda, la gran mayoría de analistas, estamos de acuerdo que la próxima década estará marcada por la inteligencia artificial, la robótica y el almacenamiento de energía. Los tres juntos se prevé que representen un cambio de paradigma similar al internet.

La inteligencia artificial puede acelerar multitud procesos en todos los sectores económicos, donde afectarán al usuario final, que cambiará su forma de gastar, trabajar y disfrutar de su tiempo libre. Por poner un ejemplo, una IA puede producir un modelo de imagen por 0.08€ y en menos de un minuto, en cambio, un humano tardaría 5 horas y tendría un coste de 150€.

Por otra parte, la robótica, aunque también venga catalizada por la IA, reducirá enormemente los costes de producción y aumentará el rendimiento y precisión de las piezas finales.

Por último, el almacenamiento de la energía cambiará todo nuestro sistema de movilidad a través de la conducción autónoma, reduciendo de forma brutal los costes y transformado el paisaje de todas las ciudades.


En conclusión

La suma de las rentabilidades en renta fija más las empresas infravaloradas y un entorno económico potencialmente favorable nos ofrecen una de las mejores oportunidades en nuestros tiempos para la inversión.

Resaltar que esta perspectiva se trata únicamente de la opinión de un servidor y de una convicción a largo plazo, ya que como hemos dicho siempre, el corto plazo es impredecible.

 

Fecha
5 marzo 2023

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