Visión de mercados agosto 2025
A cierre de julio, ya se empieza a dibujar el nuevo escenario global comercial que va a imperar, con acuerdos cerrados entre Estados Unidos con Japón y la Unión Europea. Aunque aún quedan pendientes algunos países como China y algunos sectores. Con ello, la tarifa media actual queda en un 15,2%, por encima de lo esperado, pero visto por el mercado como positivo ya que reduce la incertidumbre.
Los datos macroeconómicos publicados continúan mostrando crecimiento económico en todas las regiones, aunque en ligera desaceleración.
La temporada de resultados empresariales del segundo trimestre del 2025 también lo corrobora: con un 80% de las compañías del S&P500 reportando mejores resultados y batiendo en expectativas. A destacar el sector tecnológico, que continúa liderando con crecimiento de beneficios de doble dígito.
Respecto a políticas monetarias, los datos publicados indican una inflación controlada y/o descendente en la mayor parte de las regiones, dando margen a más bajadas de tipos de interés en caso de necesitar estimular sus economías. La excepción es USA, donde las políticas arancelarias e inmigración impuestas por Trump empiezan a tener sus efectos sobre los precios. En un primer momento, las empresas optaron por adelantar las compras o por no repercutir al cliente final el aumento de costes, reduciendo márgenes.
Sin embargo, una vez ya establecidos los aranceles “definitivos”, las empresas empiezan a trasladar al cliente final estos aumentos de costes, generando más inflación. También empieza a haber una ligera presión sobre los salarios, dado que la política antiinmigración de Trump está afectando a algunos sectores intensivos en mano de obra poco cualificada.
En este entorno, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, se mantiene en su política de “esperar y ver” antes de tocar los tipos de interés.
Con ello, el mes cerró en positivo. Las bolsas de los mercados desarrollados subieron un 1,3% (MSCI ACWI en USD), consiguiendo un nuevo máximo. Por regiones, el índice americano S&P500 subió un 2,24%, liderado por el sector tecnológico, con el Nasdaq cerrando el mes con un 2,73% de subida.
Tanto Europa (Bloomberg 500) como Japón (Nikkei) tuvieron alzas más moderadas, en torno al 1%, y en mercados emergentes destacó China con una subida del 4,27% (Shenzen Shanghai 300) ante los signos de resiliencia mostrados por su economía, con un crecimiento publicado este mes pasado del 5,3%, por encima del objetivo del 5%.
En cuanto a Renta Fija, la incertidumbre con respecto a la evolución de la inflación y unas políticas fiscales más expansionistas mantienen la parte larga de la curva en los mismos niveles que a principios de año, mientras que la parte corta continúa aportando estabilidad y rentabilidad vía cupón.
Respecto al crédito, el mercado de crédito tuvo mayor rentabilidad que el mercado de deuda soberana al estrecharse los spreads gracias a la buena temporada de resultados.
En cuanto a divisas, el dólar se apreció un 3,16% en el mes.
A falta de una política arancelaria a nivel regional concreta en China y pendiente de aclaración en Europa y Japón, además de la imposición de nuevos aranceles sobre ciertos sectores (semiconductores y farma a día de hoy), la tarifa arancelaria media ha pasado del 2,4% del 2024 al 15,2% este 2025.
Estas tarifas, como ya comentado, presionarán los beneficios y aumentarán los costes en general, comportando para EEUU un aumento de inflación. En cambio, en Europa, la menor demanda esperada, la apreciación de la divisa y, posiblemente, el aumento de productos procedentes de China mantendrán la inflación baja.
En cuanto a regiones, ante este panorama:
Europa será de las más afectadas, pudiendo solo compensar parte de las tarifas con aumentos de productividad, incrementos de precios en algunos casos y reorganización de la cadena de suministro una vez quede aclarado el alcance e importes de éstas.
Sin embargo, lo que sí queda claro es que los sectores pilares europeos como son autos, farma o lujo serán de los más afectados por los aranceles.
Además, el acuerdo firmado con EEUU obliga a unas inversiones en territorio americano que harán que se reduzca la inversión por parte de las empresas europeas e incluso se cierren plantas que hasta ahora exportaban a US en Europa, aumentando el paro y reduciendo la demanda.
La Unión Europea debería tomar medidas más ágiles para que esto no pase, a la par que reducir la burocracia y buscar nuevas alianzas. Los altos niveles de deuda de algunos países, así como la entrada de la extrema derecha en la toma de decisiones, pueden dificultar el camino.
El gran beneficiado de estos aranceles en el medio plazo debería ser EEUU. Por un lado, el 70% del comercio mundial son servicios, exentos de gravámenes y de claro dominio americano.
Estados Unidos que sufragará parte de la política fiscal recientemente aprobada. Además, la obligación de inversiones o establecimiento de fábricas en territorio americano dinamizará su economía, a la par que aumentarán las fusiones y adquisiciones para tener presencia rápidamente en el territorio.
A todo ello, debemos sumar la presión de Trump a las grandes empresas de su país para que aumenten las inversiones en el territorio (en detrimento de otras regiones), logrando, por ejemplo, que Apple anuncie inversiones por valor de 600 Billion USD, Stargate 500 Billion USD o Nvidia 200 Billion USD, por nombrar algunas. Todo ello conllevará crecimiento económico, a la par que tensionamiento en el mercado laboral.
En cuanto a países emergentes y Japón, se han centrado en medidas destinadas a estimular el crecimiento interno, reformas empresariales y reorganización de cadenas de suministro para compensar las consecuencias de estos aranceles.
En resumen, estamos al final de una etapa donde la búsqueda de una prosperidad global deja paso a la búsqueda de seguridad, tanto de suministro como defensiva, con una apuesta firme por acuerdos bilaterales en lugar de multilaterales como hasta ahora.
Se impone la fuerza como vía para lograr una desglobalización económica que, en global y en el medio plazo, conllevará menos crecimiento, más inflación y, con Trump en el poder, mayor volatilidad.
Toca estar preparados.
Una cartera más prudente, con diversas fuentes de crecimiento tanto por activos como por temáticas, debería aportar en este entorno.