Fecha
10 julio 2026

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¿Cómo diversificar una cartera altamente concentrada sin renunciar al crecimiento?

El liderazgo del sector tecnológico, tras la publicación de los resultados empresariales del primer trimestre de 2026, volvió a poner de manifiesto que su fortaleza no se sustenta en una expansión de valoraciones, sino en la solidez de sus fundamentales. El crecimiento de los beneficios, impulsado por tendencias estructurales como la inteligencia artificial, la digitalización, la soberanía digital y el aumento de la inversión en la infraestructura necesaria para hacerlas posibles, continúa siendo el principal motor de la economía global. En este contexto, las Siete Magníficas registraron un espectacular crecimiento interanual de beneficios del 63% durante el trimestre.

Renta Variable

Impulsada por esta dinámica, la renta variable global alcanzó nuevos máximos históricos, con una revalorización mensual del 4,98% medida por el MSCI ACWI en moneda local.

Destacó especialmente el Nasdaq, que avanzó un 10,49%. Dentro del mercado, el subsector de semiconductores protagonizó uno de los mejores comportamientos, con una subida cercana al 40%, impulsada por compañías como TSMC, Samsung Electronics y SK Hynix.

Estas empresas, líderes en la cadena de suministro global de la inteligencia artificial, también contribuyeron significativamente al avance del índice de mercados emergentes (MSCI Emerging Markets), que cerró el mes con una rentabilidad del 9,5%.

Renta Fija

Por su parte, en los mercados de renta fija, el principal factor que condicionó los rendimientos fue el repunte de las expectativas de inflación derivado del encarecimiento de la energía.

Los inversores reaccionaron rápidamente ajustando sus previsiones sobre la trayectoria de las políticas monetarias a ambos lados del Atlántico, retrasando las expectativas de recortes de tipos en Estados Unidos y aumentando la probabilidad de nuevas subidas en Europa.

En el segmento de crédito, la fortaleza de los beneficios empresariales y una mayor predisposición al riesgo favorecieron una reducción de los diferenciales de los bonos con mayor calidad crediticia. Como resultado, el índice global de crédito corporativo obtuvo una rentabilidad mensual del 0,57%.

Divisas y oro

En este entorno, el dólar se apreció un 0,61% frente al euro, mientras que el oro registró una corrección del 1,68%.

Motor de crecimiento actual

El motor de crecimiento actual es la inteligencia artificial, que se está expandiendo a todas las clases de activos (renta fija, renta variable y alternativos) redefiniendo el ciclo económico:

En renta variable, la diversificación ya no depende únicamente de la exposición a distintas regiones, sectores o factores, sino de la participación en este vector de crecimiento. La inteligencia artificial ya no se limita a los grandes hiperescaladores tecnológicos; abarca toda una cadena de valor que incluye desde los productores y distribuidores de energía hasta la infraestructura física, los fabricantes de semiconductores y las inversiones asociadas a la creciente necesidad de soberanía digital en un entorno geopolítico cada vez más complejo.

En cuanto a regiones, actualmente, no sólo EEUU está concentrado a este sector, sino que por ejemplo un 86% del índice bursátil de Taiwán es sector tecnológico, así como un 58% del Kospi coreano. En Japón el peso es de un 15% pero buena parte del sector utilities (infraestructura), con más de un 25% de peso, también está sesgado a esta dinámica. El mercado se ha vuelto más temático y menos geográfico.

En renta fija las ingentes necesidades de capex del sector tecnológico han hecho que no tengan suficientes ingresos propios para poder financiarse por lo que han debido acudir al mercado de renta fija. A día de hoy, un 49% de las nuevas emisiones en el mercado de renta fija en grado de inversión este año proceden del sector tecnológico mientras que se elevan al 38% en el segmento de baja calidad crediticia según datos de Goldman Sachs.

En mercados alternativos, específicamente dentro del segmento de venture capital, por ejemplo, este porcentaje se eleva al 87%.

Además, la redefinición que hace la inteligencia artificial de la productividad y de las dinámicas que afectan a la competencia en todos los sectores y regiones, ha tenido como resultado unas valoraciones que van divergiendo significativamente a medida que las expectativas se ajustan, ampliándose la dispersión entre compañías líderes y el resto.

En resumen, se está pasando de un mercado liderado por el consumo de muchos hacia uno impulsado por la inversión física y estratégica vía capex de unas pocas empresas. El mercado es más vulnerable y menos diversificado de lo que parece.

Esto nos plantea una pregunta como inversores y gestores respecto a la asignación del capital de una cartera:

¿cómo diversificar el riesgo de la cartera ante una correlación/concentración tan alta entre activos, regiones, sectores y factores a una sola temática sin dejar de participar en las posibles subidas?

Cuando la concentración es elevada, debido a que un único tema domina la cartera, ésta se vuelve cada vez más vulnerable a posibles correcciones cuando el crecimiento decepciona frente a las expectativas o se reduce la confianza del inversor en ella.

Por tanto, en este caso, el objetivo para una correcta asignación de capital no es reducir el potencial de retorno, sino reducir el riesgo buscando ampliar la base desde la cual se generan los rendimientos utilizando diversificadores reales y que, además, no se vean penalizados en situaciones de estrés, esto es, que sean líquidos.

La prima de riesgo de la renta variable casi ha desaparecido, esto es la mayor rentabilidad esperada para los inversores en renta variable por asumir un mayor riesgo con respecto a deuda soberana (por definición libre de riesgo ya que el estado no quiebra). Actualmente, el earnings yield del S&P 500 (los beneficios que generan las empresas en relación con la valoración de sus acciones) es aproximadamente igual al rendimiento ofrecido por los bonos del Tesoro de EE. UU., cercano al 5%.

Por tanto, dentro de la asignación de activos ponderando según rentabilidad/riesgo actualmente la renta variable es algo menos atractiva frente a la renta fija.

A partir de aquí, si analizamos según activos:

En renta fija, preferimos crédito en plazos cortos de sectores tradicionales junto con bonos flotantes que se aprovechan de estos aumentos del Euríbor y son menos volátiles. Además, un pequeño porcentaje está invertido en fondos alternativos cotizados líquidos no direccionales con buena consistencia.

En renta variable, las exposiciones generales a mercado siguen desempeñando un papel esencial a la hora de proporcionar un acceso eficiente a la beta de mercado y a su rentabilidad concentrada en sector tecnológico, pero deben acompañarse de otras estrategias que ayuden a gestionar estos riesgos (por ejemplo estrategias de baja volatilidad) y aprovechar las oportunidades.

Por ejemplo, la bolsa americana representa el 64% de capitalización, cuando sus beneficios son del 33% y el peso en el PIB global de EEUU es del 26%. Mientras las economías emergentes representan más del 85% de la población mundial y han generado aproximadamente la mitad del crecimiento del PIB global desde el año 2000 con un crecimiento mucho más sólido, según datos de Dodge & Cox.

Además, a pesar del reajuste de expectativas que implica el conflicto con Irán, se prevé que el crecimiento de los beneficios empresariales en los mercados emergentes continúe superando significativamente al de los mercados desarrollados: un 32% frente al 15% estimado para el S&P 500, favorecido también por el descuento de valoración existente.

Por otro lado, regiones menos cubiertas como Latam o Europa del Este ofrecen casuísticas propias como el impulso a las materias primas o el potencial tras las elecciones en Hungría y la buena marcha de Polonia respectivamente. Todo ello a valoraciones más bajas que las de sus comparables desarrollados.

Para acabar, de aquí a finales de año, el mundo podría asistir a las tres mayores salidas a bolsa (IPO) de la historia. Se espera que SpaceX debute en los mercados tan pronto como el 12 de junio, mientras que OpenAI y Anthropic podrían seguirle durante el cuarto trimestre.

Con ello se dará a los inversores la posibilidad de acceder a información más transparente sobre la generación de valor de estas empresas demostrando a los inversores si estos gastos enormes en capex quedan justificados. Dará también la oportunidad de comprobar si esta ingente cantidad de liquidez que se aportará al mercado será capaz de absorberse por parte de los inversores.

Aunque el camino probablemente estará marcado por correcciones y episodios de volatilidad, la tendencia estructural sigue siendo claramente positiva.

Cualquier planificación lleva inherente la incertidumbre que existe en el mercado. Lo importante es que esté bien construida.

Los momentos de volatilidad son una buena oportunidad para el inversor para confirmar si el riesgo asumido es el adecuado o, en caso contrario, ajustarlo mejor a sus objetivos/estrategia.

Fecha
10 julio 2026

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