Fecha
16 octubre 2023

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Carta trimestral tercer trimestre 2023

«No podemos predecir, nos podemos preparar,» la célebre cita de Howard Marks, cofundador de OakTree Capital Management, guía nuestra estrategia de inversión en un contexto marcado por la incertidumbre económica y financiera.

No podemos predecir.

Creemos que nadie está en disposición de hacerlo. La tabla que cada año elabora JPMorgan demuestra la dificultad en la predicción de los mercados.

Una vez hemos determinado el perfil de riesgo según circunstancias personales y horizonte temporal establecido por el inversor, el grueso de la cartera  se invierte en vehículos de inversión diversificados y consistentes en el largo plazo, que no se desvíen de la estrategia planificada por el inversor:

Vehículos de inversión que no destacan normalmente en el corto plazo, pero que en periodos más largos baten a aquellos más enfocados a temáticas, activos o zonas geográficas más afectados por la coyuntura del momento. Son la columna vertebral de la cartera aportándole estabilidad, robustez y replicando la estrategia fijada por el inversor.

El resto de la cartera la podemos dedicar a aquellas oportunidades donde vemos un mayor potencial, ya sea un sector, país o activo. Estas decisiones tácticas no amenazan la estrategia global acordada con el inversor dado que representan una proporción menor de la cartera.

Invertimos, no especulamos.

Por lo tanto, nos adaptamos a la coyuntura del mercado y a la información disponible para prepararnos adecuadamente.

Algunos factores a tener en cuenta incluyen:

  • Europa: Se encamina hacia la estanflación, caracterizada por una inflación elevada y persistente junto con un decrecimiento económico.
  • EEUU: Se observa una inflación que, aunque está bajo control, supera los niveles deseados, acompañada de un crecimiento económico que se desacelera sin llegar a entrar en una recesión. Este escenario se presenta como el principal punto de preocupación para el mercado financiero, ya que las implicaciones en términos de duración y sectores de inversión pueden variar considerablemente según si la desaceleración resulta ser gradual o si finalmente se traduce en una recesión.
  • Japón y Emergentes (asiáticos sobre todo): gozan de una inflación más controlada y crecimiento económico.
  • Políticas monetarias en curso: En cuanto a las políticas monetarias en vigor, Estados Unidos se encuentra en una posición más avanzada, con tipos de interés en niveles no vistos en mucho tiempo y una notoria reducción en su oferta monetaria. En Europa, es posible que se registren algunas subidas adicionales en los tipos de interés. Por otro lado, muchos países emergentes aún continúan implementando políticas monetarias expansivas, y Japón mantiene los tipos de interés en terreno negativo.

TENSIONES GEOPOLÍTICAS

Además de estos aspectos económicos, es esencial considerar las tensiones geopolíticas, como el conflicto armado en Ucrania, las disputas comerciales entre Estados Unidos y China y sus efectos en las naciones vecinas, el problema de la deuda en Estados Unidos, los ajustes en la producción de la OPEP y el actual conflicto en la región árabe-israelí*.(*comentario al final de la nota)

A primera vista, esta incertidumbre podría parecer que limita las oportunidades de inversión. Sin embargo, hay tendencias, sectores y regiones que no dependen en gran medida de la perspectiva macroeconómica y que presentan oportunidades interesantes. Además, en el corto plazo, surgen oportunidades que merece la pena considerar.

OPORTUNIDADES

En primer lugar:

Existen sectores de calidad con un crecimiento estructural como la disrupción digital, la inteligencia artificial o las energías renovables. Este último impulsado por nuevas regulaciones, conciencia sobre el cambio climático y las enormes inversiones realizadas por los estados.En Europa, vemos iniciativas como Next Generation y Net Zero. En Estados Unidos, destacan el Chips Act, el Infrastructure Act y el Inflation Act. Mientras que en China, se promueven a través del plan quinquenal que respalda la digitalización, la neutralidad en carbono y la prosperidad interna.»

La repatriación de la fabricación a EEUU actúa como motor estructural en el largo plazo.  Crea un nuevo ciclo de inversión para las empresas que se traducirá en mejor eficiencia, dinamismo y apoyará los márgenes. Por ejemplo, gracias a estas medidas TSMC (principal fabricante de semiconductores mundial) está construyendo dos mega fábricas en EEUU que comportará más crecimiento y empleo tanto en estos sectores como en sus áreas relacionadas.

En segundo lugar:

Buscamos oportunidades en zonas o países que no estén fuertemente influenciadas por las preocupaciones económicas globales. Los países emergentes, especialmente los asiáticos, aportan diversificación a la gestión. Sus catalizadores de mercado son distintos a los que afectan a Europa y EEUU, mantienen un sano crecimiento y una baja inflación. Además, la creciente clase media en esta región está impulsando la demanda de bienes y servicios. India y Vietnam, en particular, se han convertido en sustitutos de China en la fabricación de productos para empresas como Nike o Apple.

En este bloque también añadimos a Japón, gracias a los sólidos beneficios de sus empresas (la mayoría de calidad y líderes en sus segmentos), las reformas empresariales “Abenomics” favorables a la retribución al accionista y a mejora de eficiencia. Últimamente ha habido presión en Japón para que las empresas optimicen sus balances (actualmente continúan con mucha tesorería) y mejoren sus rendimientos. Además, el hecho de tener una inflación al 3%, no vista en años, conllevará que el efectivo sea menos atractivo y hará que las empresas inviertan en activos y así dinamicen más la economía.

En tercer lugar:

Por último, identificamos oportunidades en el corto plazo en dos áreas específicas en las que vamos construyendo posición en las carteras gracias a un potencial de subida elevado con un acotado porcentaje de pérdida.

  • Pequeñas compañías: tan pronto se resuelvan las incertidumbres en el horizonte deberían despegar por sus bajas valoraciones y su perfil más doméstico.
  • Duración en Renta Fija: La Renta Fija empezó el 2023 demasiado optimista, anticipando bajadas de tipos de interés para este año pero que se están alargando en el tiempo. Por lo que hoy en día y después de las subidas de tires del año pasado han obtenido rentabilidades solo ligeramente positivas en lo que llevamos de año.Sin embargo, los máximos más recientes representan el nivel más alto en más de 15 años lo que representa una oportunidad. Con estos tipos de interés, los inversores pueden sentir la tentación de optar por la liquidez o depósitos, especialmente dado el nivel de volatilidad experimentado el año pasado y la incertidumbre actual. Sin embargo, para aquellos inversores más conservadores, estar en niveles máximos de rendimientos es un indicador favorable de las posibles rentabilidades futuras, ya que proporciona ingresos sólidos, diversificación y una protección adicional contra las posibles caídas del mercado.

La Renta Fija se ha comportado mejor que la liquidez en un horizonte de dos años en todos los casos durante los últimos 35 años. Además, el fin del ciclo de subidas de tipos ha dado paso históricamente a unas sólidas rentabilidades de los bonos como podemos ver en el siguiente gráfico:

Lo que pone de relieve el hecho de añadir un mayor carry y duración a las carteras.

Fecha
16 octubre 2023

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