Fecha
11 julio 2025

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Visión de mercados junio 2025

El mes de Mayo estuvo marcado por la desescalada arancelaria lo que conllevó mejora del sentimiento y confianza. Hubo anuncio también del primer acuerdo comercial de Trump, en este caso con Reino Unido.

Tanto los datos macroeconómicos que, aunque mixtos indicaron buena salud de la economía global, como los resultados empresariales, destacando Nvidia, fueron buenos acompañando ese sentimiento.

A mediados de mes Moody’s rebajó la calificación crediticia de la deuda soberana estadounidense a Aa1, citando un aumento proyectado del déficit fiscal hasta el 9,4% del PIB en 2025, desde el 6,4% en 2024. Esta rebaja llegó justo cuando el proyecto de ley “One Big Beautiful Bill Act” del presidente Trump podría incrementar la deuda nacional significativamente en la próxima década.

Todo ello se tradujo en subidas de las bolsas: el S&P500 subió un 6,29% liderado por el sector tecnológico con el Nasdaq subiendo un 9,65%. Además, una buena temporada de resultados empresariales con un 77% de las compañías reportando buenos datos, ayudaron a ello.  Europa subió un 5% gracias también a unos buenos resultados empresariales junto con una prórroga por parte de EEUU en la aplicación del arancel sobre bienes del 50% hasta el 9 de Julio. Las pequeñas compañías también tuvieron un buen comportamiento descontando la desregulación y mejoras fiscales que probablemente conlleven el nuevo proyecto de ley “One Big Beautiful Bill Act”.

En Japón, el índice Nikkei subió un 5,33% ante el reto de una mayor inflación y un menor crecimiento de la economía.

Por la parte emergente destacar China con un 2,02% de subida a la espera de negociaciones con EEUU y unos datos publicados este mes que ya muestran debilitamiento manufacturero con algunas de las compañías exportadoras anunciando peores resultados.

Por el contrario, el mercado de Renta Fija tuvo un comportamiento neutro. El tramo largo de la curva fue más volátil por la creciente preocupación sobre el ingente monto de deuda y déficit público en EEUU, la menor demanda en las nuevas emisiones de deuda a largo plazo y el posible incremento de deuda en el nuevo proyecto de ley fiscal norteamericano.  La deuda soberana de otros países con posiciones fiscales débiles también sufrió como fue el caso de Japón.

En cuanto a crédito, el tramo corporativo de alta calidad crediticia (Bloomberg Global Aggregate Credit Index) rentó un 0,10% en el mes mientras que el tramo corporativo de baja calidad crediticia (Bloomberg Global Aggregate High Yield Index) aportó una rentabilidad positiva del 1,56% en Mayo ante un mayor apetito por el riesgo.

En este entorno el dólar acabó el mes en los mismos niveles que lo inició: 1,14  EUR/USD.

Posicionamiento Asset Allocation

En este entorno complaciente, una cartera bien diversificada entre regiones y clases de activos ayuda a reducir el riesgo de inflación al alza en EEUU y un menor crecimiento global esperado ante tanta incertidumbre.

Renta Fija

Preferimos la estabilidad y buena rentabilidad del corto plazo ante la volatilidad del largo plazo, más afectado por la incertidumbre actual en cuanto a inflación, elevado nivel de deuda o crecimiento, por ejemplo.

Dentro del corto plazo estamos invertidos en renta fija corporativa de alta calidad crediticia junto con una selección de emisiones de baja calidad crediticia, pero en los tramos más altos de prelación, aprovechando que las empresas aún gozan de balances saneados. Ofrecen un mayor rendimiento por cupón con una menor afectación ante variaciones en los precios. Dicho de otra manera, nos amortiguarán posibles caídas en los activos de riesgo a la par que, en momentos de subida van contribuyendo poco a poco a la rentabilidad al disponer de un generoso cupón. 

Renta Variable

En un mercado donde hasta el año pasado se buscaba beta de mercado invirtiendo en gestión pasiva, sin importar si las compañías estaban caras o baratas, concentrando riesgo en EEUU se ha pasado a un mercado que prioriza diversificación y bajas valoraciones primando la gestión activa.

En este contexto tan incierto e imprevisible, mantenemos una visión prudente, infraponderando ligeramente la Renta Variable y diversificando regionalmente.

En lo que a sectores se refiere, seguimos sobreponderados en el financiero, que se beneficiará de la curva de rendimientos más pronunciada y la posible desregulación durante la administración Trump. Los bancos y las entidades financieras presentan una buena dinámica de beneficios y cotizan con valoraciones razonables. También en inteligencia artificial como sector de crecimiento estructural en el largo plazo. Tácticamente, el real estate europeo por sus bajas valoraciones, buen momentum y alto dividendo.

En cuanto al dólar mantenemos la mínima exposición posible. En este entorno donde los flujos son de salida de EEUU hacia otras zonas geográficas el dólar se continuará depreciando. No está funcionando como activo refugio, pero no consideramos, sin embargo, que vaya a perder su estatus de moneda reserva.

Y ahora qué podemos esperar

El entorno actual de mercado es de complacencia por diversos motivos:

– La liquidez continúa estando en máximos, lo que alimenta el apetito por el riesgo.

– Aunque sí que es cierto que los datos macroeconómicos que se van publicando se van debilitando, la situación económica aún es buena y la inflación aún se mantiene controlada. Esta incertidumbre actual no se ha visto reflejada en datos de la economía real.

– En cuanto a resultados de las empresas, una vez publicados los resultados del primer trimestre, las empresas aún no han traducido a valoraciones este menor crecimiento esperado de la economía y mayor inflación.

Sin embargo, este cambio en las reglas de juego de la economía mundial, aún sin saber su desenlace, tendrá sus consecuencias y de entrada, comporta distintas incógnitas:

– Qué impacto tendrá la política migratoria aplicada en EEUU en el trabajo cualificado, sobretodo en sectores como como la inteligencia artificial con ingente necesidad de mano de obra, ¿En los salarios pagados o en la inflación?

– La política fiscal que busca aprobarse contiene un incremento sustancial de la deuda además de exenciones y beneficios fiscales para las empresas. Que valorará más el mercado, ¿Un incremento de valoraciones positivo para la renta variable o un tensionamiento del tramo largo de la curva de deuda soberana?

– Imposición definitiva en cuanto a tarifas arancelarias. ¿Qué implicación tendrá para los distintos países en cuanto a cadenas de suministro (desvío exportaciones chinas con destino EEUU hacia Europa)? Además, va a provocar un efecto desinflación (menor demanda) en el resto del mundo, mientras que para el consumidor americano causará pérdida de poder adquisitivo al actuar como un impuesto. EEUU va hacia un entorno inflacionista mientras que para el resto sería más deflacionista.

– También comportará la creación de alianzas entre países fuera de EEUU que podrían cambiar los flujos comerciales actuales. Los distintos países buscarán medidas de estímulo interno como políticas monetarias expansivas o fiscales para estimular sus economías.  En Europa, otra acción a llevar a cabo sería flexibilizar la regulación para así respaldar la propia industria del país, por ejemplo.

Todo ello sin olvidar la evolución de los distintos conflictos bélicos o la lucha de egos.

Según cuales sean las respuestas, el escenario hacia el que evolucionaremos será distinto, pero hemos de tener en cuenta que para Trump el próximo objetivo es ganar las elecciones MidTerm del próximo año. Para ello necesitará de unos mercados financieros que lo acompañen.

Fecha
11 julio 2025

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